¿Has comprado algo en iTunes Store por error?
El otro día, echándole un ojo a la App Store, sin querer pulsé en el botón “Comprar” de una aplicación para iPad (7,99€) la cual no quería comprar, básicamente porque no tengo iPad.
El caso que sin querer pulsé el botón “Comprar” y por mucho que cancelé la descarga antes de que empezara, cuando miré en el historial de compras, ya era tarde, me aparecía comprada dicha aplicación.
Busqué por Google, foros y todo parecía indicar que había perdido los 8€ de la aplicación del iPad la cual ni siquiera podría llegar a usar, vamos, dinero tirado a la basura.
Sin embargo dando vueltas por iTunes intentando buscar un email de contacto con Apple para explicarle mi caso a ver si conseguía solucionar algo me di cuenta de que había una opción en el historial de compras que decía:
“Señalar problema“, le di y me permitió señalar una compra para la que señalar el problema, seleccioné la aplicación que había comprado erróneamente y me daba la opción de seleccionar varios posibles problemas, entre los que se encontraba el de haber comprado una aplicación por equivocación (o algo parecido) y justo abajo un cuadro de texto para poder dejar un comentario aclaratorio.
Le explique lo que pasaba en ese cuadro de comentario y acepté e inmediatamente recibí un correo diciéndome que mi solicitud había sido recibida y que en unas horas recibiría un email personalizado para mi problema por parte de un representante de la iTunes Store y así fue y me dijeron que aunque no se puede devolver el dinero de una compra, a modo “excepcional” me iban a devolver el importe.
Así pues, todo en orden, a los pocos días en mi cuenta aparecía el reembolso del dinero y se acabó el problema.
En parte este problema que tuve es debido a la facilidad de compra de la App Store, es lo que ha hecho que triunfe, que (casi) todo el mundo que tenga cuenta en la App Store tenga sus datos / tarjeta preparada para que en cualquier momento solo tenga que hacer click y comprar, es sin duda, su punto fuerte, pero también puede ser un arma de doble filo para el usuario/cliente/consumidor, como fue mi caso.







